La selección de las materias primas es el primer paso importante, sólo determinadas especies son las idóneas para la elaboración de nuestros productos.

Expertos artesanos preparan cuidadosamente el pescado para su salado en sal o salmuera, seleccionando la mejor sal marina de nuestras costas y secando lentamente el pescado, para obtener finalmente un producto de inconfundible aroma, sabor agradable y textura característica.

Finalizado el proceso las mejores piezas se seleccionan por categorías, y se envasan al vacío en bolsas transparentes, para que sea fácilmente identificada la pureza y calidad de este producto por el consumidor final.

Este proceso de salazón es empleado para salar atún, bonito, huevas, sardinas,… así como otros productos precedentes del litoral andaluz, que enriquecen y complementan nuestra dieta diaria.